Hay sueños que no olvidas. Este es uno de ellos. Me quedé dormido y soñé con algo que hasta hoy me perturba la mente. Un niño pequeño haciéndome preguntas para las que yo no tenía respuestas. Más que una revelación, parecía de terror. Ese niño era yo mismo. Les describo el sueño por si a alguien le sirve. Y ojalá que ustedes puedan responderle al niño que llevan dentro. Me dice: —Hola, ¿cómo estás? —¿Y tú quién eres? —le digo. —Yo soy tú. ¿No te acuerdas de mí? —La verdad, muy poco. Pero qué gusto verte. —Sabes, me gustaría saber algunas cosas. Yo sigo en el pasado, pero tú estás en el futuro. Sonrío. Es un niño, ¿qué puede preguntarme? —¿Te acuerdas de aquellos sueños que teníamos? —me dice. —¿Cuáles? Ya no recuerdo. —Que soñabas con ser escritor, actor... Y muchas veces soñaste con hacer el bien y salvar al mundo. Me quedé buscando en mi mente esos sueños que un día tuve. Y le dije: —No. La verdad no lo recuerdo. —¿Cómo que no, si solamente repetíamos lo mismo? —De veras que ya n...