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"El día que le fallé al niño que fui"

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24 horas para vivir. Cuatro almas y una bitácora

Imagina que te dan un cuerpo por 24 horas. Sin instrucciones. Sin historia. Solo el mundo esperando afuera. ¿Qué harías? Cuatro almas lo intentaron. Cada una dejó una nota para la siguiente. Esta es su bitácora. Alma número uno. Solo me dieron este cuerpo por 24 horas y no sé qué hacer. Me siento confundido. No entiendo cómo alguien podría vivir sin reglas. De veras, no lo comprendo. He salido, he visto a la gente hacer cosas, he intentado hacerlas también, pero no me han resultado. ¿Será que hay que esforzarse mucho más? Hace una hora perseguía a alguien que me gustaba mucho. Me sentía atraído, casi deslumbrado, pero esa persona no quería saber de mí. Qué raro. Resulta que el amor corre cuando le caes atrás. Me sentí rechazado, y esa sensación es de las peores. No importa, voy a intentar otra cosa. Escucho una voz bella, quiero hacer eso también. Me acerco, canto. Y no suena igual. Todos se ríen, me tiran cosas. ¿Qué hice de malo? ¿Por qué me tratan así? Vine a cantar y ca...

La verdad del inmigrante,Dos amores y un camino

Sigo pensando en la tierra que una vez dejé. Sigo buscando los sueños que una vez perdí. Busco entre los recuerdos momentos en que fui feliz... y no entiendo por qué ahora me traen tristeza. Es una paradoja increíble: busco felicidad y consigo nostalgia. Siento que debí haber abrazado más, haber besado más, haber estado más. Pero ya nada puedo cambiar. Me siento feliz por el sueño que vine a buscar. Logré mucho, mucho más que otros que no pudieron perseguir los suyos. Pero lejos de lo que se piensa, extraño todo lo que dejé. Vivo con momentos que jamás volveré a tener. Sueño con instantes que quisiera recuperar. Personas que no voy a volver a abrazar. El barrio donde corría y era feliz de niño. Mi primer amor. Mi último adiós. Tengo recuerdos que hieren como vidrios encajados en la piel. Para los que piensan que emigrar es un sueño hecho realidad, debo decirles que pierdes mucho en el proceso. Parte de ti muere, y otra parte renace. Lo llaman crecimiento — o eso dicen — por...

El arte es el espejo del alma

El arte nació para liberar el alma. Pero hoy… el arte está en venta. Nos convencieron de que crear era hacer lo que los demás querían, y no lo que tú sentías. Que expresar era vender. Que sentir… era perder el tiempo. El nuevo arte no inspira. Programa. Por eso muchos hoy se sienten vacíos — es incoherente buscar fuerza en lo que no enseña nada. El artista ya no es guia . Ahora promueve todo lo que destruye olvidando que su mision es construir. Dejó de ser libre para convertirse en herramienta. Antes podían morir pobres, pero hacían lo que sentían. Antes dejaban legado. Ahora el arte es tan pasajero como la tendencia que lo creó. Y así fue como mataron la belleza — con métricas, algoritmos y filtros que borran la emoción. Nos domesticaron el alma. Nos enseñaron a crear lo que vende, no lo que sentimos. El artista se volvió esclavo del aplauso, y el aplauso… una moneda más en la economía del ego. Nos dijeron que si no eres tendencia, no existes. Y la gente empezó a crear par...

Pasamos la vida esperando

El futuro… no es más que un segundo después del segundo que vivimos. Y el pasado… no es más que la muerte del segundo en el que estamos ahora. Eso significa que todo lo que creemos como tiempo… es una ilusión. Vivimos esperando un mañana que no existe, arrastramos heridas, traumas y recuerdos, aferrándonos al dolor como si fuera lo que somos, y cargando con un ayer que ya está muerto. Recuerdo aquellas noches en un cuarto… llorando. Sintiendo que el mundo se me caía encima. Pensando en lo que había hecho… y no podía cambiar. Asumiendo la culpa, pero no la responsabilidad. Y fue ahí donde me di cuenta de que cada paso que había dado me había llevado a donde estaba. No es que no supiera, es que tantas veces decimos: "mañana lo hago", "mañana le digo", "mañana la abrazo". Eso nos da una esperanza, pero nos roba la realidad. Y de pronto te enfrentas a un minuto presente que ya no puedes cambiar, y empieza lo que parece el fin del mundo para ti: rup...

EL precio del mañana

Vivimos en una sociedad con prioridades absurdas. Buscando el futuro, derrochando el presente. Nos enseñaron que más… siempre es mejor. Pero olvidamos vivir. Y en la búsqueda… nos quedamos vacíos. Recuerdo tantos momentos bellos que quisiera haber habitado. Recuerdo personas que jamás volveré a ver y hoy quisiera abrazar. Recuerdo instantes únicos que di por sentado, dejé pasar la magia… porque estuviera donde estuviera, pensaba en lo que venía. Estaba. Pero no presente. Y sé que no soy el único. Estamos en una búsqueda constante. Y no es malo. Lo malo es no entender que todo tiene su espacio. Que debemos estar presentes en los instantes de nuestra vida. Porque somos mortales. Y esa mortalidad nos enseña que cada instante es único e irrepetible. Pero a veces nos dedicamos tanto a buscar nuestros sueños… que esos sueños nos condenan a no valorar el presente. Quisiera regresar al día que no le di flores a mi esposa. Al aniversario que olvidé. A las veces que no le dije que la...

Yo soy lo que esta pasando

Hoy no entiendo al mundo. La gran mayoría busca validación constantemente en las redes sociales. Si están, son; y si no, ¿quiénes son?  A veces pasamos, sin ser lo que pasa Casi todos quieren formar parte del circo. ​Sonreír más. Presumir más. Y aparentar tenerlo todo. ​Aunque, en realidad, el llanto, la soledad y la tristeza sean la constante que más se repite en estos tiempos. Hacer ver a los demás lo que les falta es la cumbre del éxito. Proclamarse rey siendo peón es la nueva tendencia de la sociedad. ​Y mientras tanto, millones se sienten invisibles. Una sociedad que crea personas rotas, con la sensación constante de estar fallando. ​ ¿Y si fallar no fuera el error? Porque el que no falla, no aprende. Y el que no aprende, no se supera. Creo que esas personas que hoy se sienten rotas son las que pueden despertar mañana. Porque esa sensación de no encajar en ningún lugar es lo que te obliga a levantarte y construir tu propio mundo. ​ “Y me pregunto si, en vez de crear ge...